escocia-290614.jpg

Escocia viene gozando de un crecimiento económico sostenido en los últimos años. Es por eso que algunos economistas vienen asegurando que el país insular está en vías de convertirse en la “Frankfurt del norte” en materia de servicios financieros. Esta perspectiva no es casual sino que es fruto de una estrategia económica a largo plazo que se planifica para los próximos veinticinco años, con un crecimiento del ciento por ciento en su capacidad financiera.

Para esto Escocia debe comenzar un cambio radical en su planificación económica. Debe alejarse de la evaluación comparativa con el Reino Unido y adherir al Consejo Nórdico, organismo cuya especialidad es construir para el largo plazo a través de la colaboración de todos los sectores de la economía. Estas ideas son el resultado de un estudio que viene realizándose en los últimos quince meses por iniciativa del empresario escocés Dan Mac Donald. La noticia trascendió en Escocia a principios de este mes y tuvo rápida repercusión en el mundo de los negocios a nivel internacional.

La información surge del informe titulado “Escocia significa Negocios”. Allí se detalla una estrategia que apunta a expandir el producto bruto interno en un 86 por ciento para el 2037. Aconseja la adopción de medidas fiscales tales como una simplificación del sistema legal impositivo, el emprendimiento de nuevas inversiones en infraestructura, una repotenciación de la presencia de las marcas escocesas para poder aumentar las exportaciones así como nuevos incentivos para las empresas para reubicar sus sedes centrales en suelo escocés.

El autor del informe -Graeme Blackett, de BiGGAR Economics, dijo que no hay medidas mágicas para lograr los objetivos propuestos y encarar los desafíos que enfrenta Escocia. Sólo se espera trabajo duro para que Escocia pueda potenciar aún más su economía de modo que las demás transformaciones se produzcan en consecuencia.

Vía: Scotsman
Imagen: Catai